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No es que haya madrugado, es que no ha dormido. Elmer Mendoza ha sido el más aplicado de los escritores convocados al desayuno-encuentro-con los lectores de esta mañana en el Hotel de las Letras. Pero se ha debido única y exclusivamente a que la cabeza de Mendoza aún está en México y en México en este momento es la 1 de la madrugada, hora en que el autor de Balas de plata, bien podría estar escribiendo un cuento y fumando un puro.
El desayuno funciona así: un autor por mesa y un pianista dándole a las teclas, mientras se leen textos inspiradores. En la mesa de Mendoza el público es netamente femenino. Todas le preguntan si le gusta el café y si no tiene miedo de meterse en problemas por escribir sobre narcos. Él les explica que no, pero que es por pura inconsciencia. ¿Por qué no hay tíos en esta mesa? "Eso es porque las mujeres leen más", dice él. Y también nos pegan más, nos matan más, le digo yo, como para dejar el tema de los croissanes y pasar directamente al de la muerte, que es lo chingón.
"Quién te ha dicho eso? En Juarez por cada mil mujeres muertas hay cinco mil hombres jóvenes muertos en enfrentamientos, pero nadie habla de ellos. Y últimamente también hay un par de sicarias, dos chicas muy jóvenes y también las matan".
Órale. ¿Qué violencia es la que le interesa contar a Mendoza?, entonces. "La que no es fácil de explicar. Aquella violencia que se practica con desconcertante naturalidad. Yo leí la entrevista a un sicario colombiano. Le preguntaban: ¿usted cuántos muertos lleva? Oiga, contestaba él, yo no cuento los muertos, eso es algo de psicópatas! La consideración que él tiene de su oficio es como si hiciera pan. Ese es el violento que me interesa".
Para Mendoza, actualmente la violencia cada vez más pertenece a la dimensión del deseo. "Los lectores se mueven alrededor de lo que ellos serían capaces de hacer en determinadas situaciones. En la ficción se enteran de que ellos también serían capaces de golpear, de ofender, de matar y ser intolerantes. Las acciones de los personajes de la ficción los hace reflexionar a cerca de sus propios actos criminales, aunque estos sean sólo potenciales. Y te hablo del mundo femenino".
Desayuno:
Sandwich de jamón.
Zumo de Piña
Café amargo
Total: cero euros.