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Emilio Sánchez Mediavilla, Álvaro Llorca y Guillermo López empezaron este año la loca aventura que se llama Libros del KO, una editorial que se centra en el periodismo, es decir, en la no ficción: el reportaje, la crónica, las grandes historias contadas a otro ritmo. De momento, las cosas les van bien, pero tanto ellos como las otras cinco editoriales que buscan autor este año aún tienen que darse a conocer e ir pescando en caladeros como los que ofrece el Festival Eñe.
El pacto es justo aunque tiene algo de tribunal de oposición: en la larguísima mesa de la Sala de Juntas se sientan en un extremo los editores y en el otro, a unos siete -ocho metros, los aspirantes a escritor: en unos diez minutos como máximo tienen que presentar su historia y convencer a los responsables de Salto de Página, 451, Musa a las 9, Lengua de Trapo, Alghaida o los propios Álvaro, Emilio y Guillermo de Libros del KO de que su historia, y no otra, es la que merece ser editada y publicada en un futuro cercano.
En el caso de esta última editorial, además, el hecho de dedicarse a la no ficción ha hecho menguar el número de aspirantes hasta reducirlo a... uno. Un solo valiente que se atreve con historias no noveladas.
¡Qué manía con las narrativas, oiga!
En fin, nunca sabremos si eso le da más posibilidades o al revés, se las quita. Nadie puede hacerlo mejor que él, pero tampoco empeorarlo. El miedo al fracaso siempre está presente, pero el miedo a fracasar solo le da un punto épico al asunto.
Foto: gentileza de Paloma Cabeza