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La sala de columnas está casi vacía. Han dejado para casi las diez la última charla del Festival: la "contrainte", el "oulipo" y el lipograma. Las vanguardias que comentaba en el anterior post, aunque tengan siglos. Es una situación complicada, al ritmo al que van conseguirán vaciar la sala por completo y no porque no sea interesante el tema sino porque es sábado a la noche, como en la canción de Los Rodríguez y estar atento a por qué empeñarse en quitar la "A" en todas las palabras de la novela o la "E" como hizo Georges Perec o seguir los experimentos de Raymond Queneau cuesta bastante
Tanto que me he tenido que ir a la Wikipedia, lo reconozco, porque oía hablar de tantos términos y, bueno, mis nociones de francés me permitían traducir "contrainte" como "restricción" pero por lo demás me perdía mucho.
Charlas para iniciados.
Se agradece el entusiasmo de los conferenciantes, Beaumatin, Serra y Pablo Martín, por estos juegos semi-dadaístas de combinaciones improbables. ¿Ponerse límites en la escritura por placer o por necesidad? Martín habla de la campaña del Ministerio: "Yo pongo condón" y las sucesivas "oes" al servicio de la memoria más que de la información. Como tres ajedrecistas disfrutando de las infinitas combinaciones de sus piezas.
Vuelvo a la Wikipedia: los lipogramas de Les Luthiers, dentro de sus "Obras de una sola vocal".
Les Luthiers.
Me parece un bonito final.
La charla empezó un poco más tarde, nos informa Doménico, porque Ana María Matute tuvo una pequeña caída y hubo que atenderla. Me pilló en las escaleras rumbo a Grijalba, pero lo importante es que está bien, no le pasa nada. Algo de dolor, por supuesto, pero sin secuelas.
Lo digo por si surgen rumores. No, no busquen escándalos.
El Festival Eñe 2011 acaba en su edición madrileña. El tercer final. Ahora empezarán las fiestas según las castas. Los editores, los escritores y los críticos de borrachera. El mundillo literario. Lo que me impresiona de este tipo de festivales es que no solo evidencian mi desconocimiento sino que lo aumentan precisamente porque me lo ponen frente a las narices, junto a mis gafas torcidas.
Y yo, además, empeñado en hacer amigos, en fin...
Ha sido una edición sensacional, lo digo en serio. Creo que si alguien puede decirlo, ese soy yo. Como comentaban en Twitter, "el hombre a un portátil pegado". Incluso ahora -Beaumatin habla de la traducción y sus problemas dentro del oulipo, otra pareja abandona la sala como en un concierto de Berthe Trepat- yo sigo en mi rincón pegado al enchufe y la pantalla iluminando mi cara.
Ese es el recuerdo que tendrán de mí.
¿Qué recuerdo tendré yo del festival? Félix de Azúa por encima de todo, el sentido común me embriaga, cosas de Trapiello, más su discurso oral que su discurso escrito, el coraje del hip-hop empezando por el propio graffiti de Muelle... No voy a empezar de cero otra vez, lo tienes todo ahí abajo.
Si te interesa, puedes repasarlas una a una -al menos los enunciados-. Si no, mejor dejémoslo con un buen recuerdo. Este recuerdo, para cerrar el círculo.
Nos vemos el año que viene. Si me reconoces, salúdame. Soy muy fácilmente distinguible.