La industria cultural se prepara para el terremoto de la llegada del libro electrónico. Algunos, los más avispados, están en pleno proceso de adaptación de sus catálogos. Otros, simplemente, tiemblan atemorizados... El mexicano Juan Villoro publica en ADN, el suplemento literario del diario argentino La Nación, una crónica que plantea una curiosa hipótesis: ¿qué ocurriría si todo fuese al revés? ¿Qué supondría la llegada del libro en papel en un mundo dominado por las pantallas? A veces hay que pensar hacia atrás, para mirar hacia delante… No te la pierdas.
La batalla por conseguir el reinado de los e-books y los e-readers se libra día a día. Menos de un mes después de que Apple se lanzase de cabeza a la lucha con su iPad, Amazon sigue anunciando avances en su estrategia de convertirse en la mayor librería de e-books del mundo. Si Myspace se convirtió en la herramienta preferida de músicos de todo el mundo para darse a conocer, ¿por qué no puede ocurrir lo mismo con los escritores? Amazon acaba de anunciar que su herramienta de autoedición de libros ya está disponible también para autores en español, italiano y portugués (hasta ahora sólo funcionaba para libros en inglés, francés y alemán). Si tienes un texto inédito y quieres que se venda para ser leído en un Kindle, entras en Digital Text Platform, subes tu texto, y ya estás en el ciberespacio para ser comprado y leído…
En esta misma semana, Amazon ha anunciado algo más: su fondo, 40.000 títulos, ya está disponible también para Blackberry en Estados Unidos. Hace un mes hizo lo mismo con los iPhone. A falta de que el e-reader sea una realidad cotidiana, entremos en los dispositivos que sí están ya en muchos bolsillos, parecen haber pensado los cerebros de Amazon…