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Creo en Manuel Vilas, dios todopoderoso. De Manuel Vilas me gustan los poemas, los relatos, las novelas, los artículos: hasta los andares. Entrevistar a Manuel Vilas es una bendición. Escuchar a Manuel Vilas, también. Y leerle, por supuesto. Las obras en su etapa con la editorial DVD, indie por excelencia, el poemario El cielo o la novela España, y también sus libros de poemas en Visor, su reciente novela (Aire Nuestro en Alfaguara). Yo adoro adorar a Manuel Vilas, y no me planteaba lo de perderme su conferencia exprés. ¿El título? Agárrense al teclado. Estaturas de hombres famosos: del 1'82 de Franz Kafka al 1'72 de Lou Reed.
«Nos presentamos ante los demás en forma de cuerpo». Cuerpo es certeza. Estatura es verdad. Manuel Vilas aspira a la cátedra de estatura infinita, de iconografía y simbología centímetro a centímetro. La causa de todos los males de Bruce Lee, explica Vilas, es su baja estatura. Si Jesucristo hubiera medido metro y medio, ¿en quién creeríamos ahora? ¿En un coetáneo suyo que rondara la estatura perfecta, el metro setenta y tantos?
No se conoce la altura exacta de Camilo José Cela, pero la abundancia de fotografías del Nobel junto al Rey señalan que mide al menos cuatro o cinco centímetros menos que Juan Carlos I. Y Manuel Vilas desvela, también, el secreto de la más célebre fotografía de la Conferencia de Yalta, o los motivos por los que los Who jamás superaron en fama a los Stones. «La gente se siente más tranquila ante la simetría de la estatura», advierte rotundísimo. Entre Pete Townshend y Roger Daltrey, veintitrés centímetros; tanto Mick Jagger como Keith Richards miden 1'77. Tomen nota.
Yo lo he hecho. Por ejemplo: «le hemos tenido tanto miedo al cuerpo que no hemos podido racionalizar las mitologías humanas». O: «para nuestra tristeza exegética, nadie se ha fijado nunca en la altura». Manuel Vilas ha mencionado a María Magdalena. A Paulina Rubio. A Marlene Dietrich. A Felipe de Borbón. A Ian Curtis, «enigmático, iluminado y santísimo».
Manuel Vilas mide 1'77, cinco centímetros más que Lou Reed, igual que Berlin con algo de tacón, y Manuel Vilas mide 1'77, pero es enorme. Divertido e inteligente, originalísimo, siempre nuevo, al borde de las lágrimas contemplando al alto Johnny Cash y al bajo Bob Dylan, qué bien estaría un Festival Vilas, qué bien. Y es que si me preguntan por mi momento Eñe, yo me decido por esta media hora divina, celestial, de Manuel Vilas.