Gracias al escritor cubano Ronaldo Menéndez comencé a leer este libro que me regalaron en mi cumpleaños del año pasado. La persona que me lo regaló me dijo: «Si te gusta Poe, te gustará también este libro». En efecto, me gusta Poe, me gusta Borges, me gusta Cortázar, me gusta Lovecraft, me gusta Kafka y ahora me gusta Ana Blandiana, que es como una mezcla de todos ellos, sólo que en tono confesional.