Los enamoramientos, la última novela de Javier Marías, es un preciso retrato sobre muchas cosas y todas muy bien contadas. Habla de la impunidad; del revés del amor, ese que coquetea con el odio; de la locura y la sinrazón; de qué hacer con los hechos que conoces y no deberías, pues llegaron hasta ti por azar y no por el deseo de nadie; de la inconveniencia de tener que convivir cuando ya no lo esperas ni lo deseas con gente del pasado que entonces sí eran vitales y el paso del tiempo los hizo secundarios. Y todo ello con elementos magistrales en el estilo de Marías, como son sus deliciosas digresiones, y con la dificultad objetiva de ser una novela a la que no le queda más remedio que vivir bajo el peso comparativo de la que para mí es la mejor de las novelas españolas: Tu rostro mañana (no insistir más en que esta novela es una trilogía, por favor).
Me encantó el comentario de Sergio. He leído varias novelas de Javier Marías, pero esta todavía no. Tras leer el comentario, creo que esta tarde me lo voy a comprar... A ver qué me parece.
No creo que sea lo mejor de Javier Marías, pero sigue estando en la parte más alta de la novela en español. El novelista español actual más reconocido fuera de nuestras fronteras sigue teniendo menor apoyo de su editorial que algún otro cuya obra es menos interesante; sin embargo, obras como Los enamoramientos me hacen reconciliarme con la novelística española actual.
Me gusta mucho el comentario. Sin embargo, la novela se me hizo algo pesada. Sé que lo importante del libro son las digresiones, pero, sinceramente, me cansaban. Demasiado extensas, demasiado subjetivas... El argumento es lo secundario y no está mal la idea. Tal vez la leí en un momento poco propicio, tal vez es que Javier Marías —como alguien dijo— gusta o no gusta.