
Más de 4.000 personas participaron en la nueva cita del calendario cultural de Madrid.
(20.11.09)El Festival Eñe quería llenar un hueco en el panorama cultural nacional y, a juzgar por el éxito de público y participantes, creemos que lo ha conseguido. Más de 4.000 personas llenaron los distintos espacios copados por las actividades en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, que se convirtió durante dos días en el punto de encuentro de todos los amantes de la literatura. Lectores clásicos o radicalmente modernos, poetas y dramaturgos, niños, alumnos de talleres y premios nacionales, todos se mezclaron (a menudo en el Café de la 2ª Planta) para disfrutar en una fiesta literaria de la que todos se felicitan. “Sobre todo, vi en el Festival Eñe buen ambiente, mucho sentido del humor. Es importante el sentido del humor. Se notaba que la gente estaba bien, contenta, tranquila, sin problemas más que con sí mismos, que es como deberían ser todos los problemas”, comenta Agustín Fernández Mallo. “Un hermoso proyecto que la ciudad merecía”, deja caer Juan Carlos Méndez Guédez. “Yo, que estuve infiltrado entre participantes y público, no escuché ninguna crítica en los dos días. Sólo asombro y felicidad. Enhorabuena, habéis parido un festival”, remata Domenico Chiappe.
Más de 60 actividades dan para mucho: conferencias en formato clásico y “exprés”, encuentros cara a cara, talleres, lecturas (alguna de ellas, “terrorífica”...), maratones de poesía, actividades infantiles… Pero no todo fueron letras: también hubo hueco para la música, la fotografía y la performance. Las artes se mezclaron durante dos días al servicio del texto escrito. Un centenar de medios (entre los que nos permitimos incluir nuestro propio blog, escrito por Elena Medel, en el que se fueron narrando las actividades casi en directo) dieron cobertura a un conjunto de actividades que a muchos hicieron subir y bajar las escaleras del Círculo aprisa y en más de una ocasión.
El Festival Eñe ha sido posible gracias a la colaboración de un gran número de personas y entidades, entre las que destacamos la Comunidad de Madrid, el Ministerio de Cultura, la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, Ministerio de Educación y Leer.es, así como los socios protectores de la revista: BBVA, Fundación Santander, Telefónica e Iberdrola.
Desde la revista queremos dar las gracias a todos y cada uno de los participantes, público, colaboradores y patrocinadores.
Ya estamos soñando con el año que viene.