
Las preguntas las hace Oriol; los retratos, Carles. Navega por la web de este ambicioso proyecto y descubre la intimidad de 365 creadores contemporáneos, uno por cada día del año.
365 días, 365 entrevistas presenta esencialmente a
creadores afincados en Cataluña y los textos están en
catalán. Pero no te desanimes. Si tu castellano es rico en vocabulario —pues al ser ambas lenguas romances comparten muchas palabras nacidas en la misma cuna— verás que casi todo se entiende perfectamente; y si no, se intuye; y si tampoco, aquí te dejamos con un potente diccionario para que te eche una mano. Además, como prueba de que creemos firmemente en lo que decimos, hemos traducido un par de fragmentos de las entrevistas a Quim Monzó y Tom Sharpe para que se te haga la boca agua. Si comparas nuestras versiones con los originales publicados en la web, al cabo de unos minutos te descubrirás leyendo el resto sin problema.
En la entrevista a Monzó, Oriol Rodríguez le pregunta:
—Sin una formación académica relacionada con las letras o el periodismo, ¿te consideras uno de esos escritores de los que se puede decir que se hicieron a sí mismos?
Y el escritor, que antes le ha contado que dejó sus estudios de diseño gráfico para viajar por países como Vietnam o Camboya, le dice:
—Lo que pasa es que yo, con el paso de los años, he comprendido que tengo una personalidad peculiar marcada por un mal llamado el síndrome de Tourette. Eso, combinado con un trastorno y esta cosa de la superdotación... pues es evidente que no habría podido estudiar. Aquello de la superdotación, que todo el mundo cree que es algo maravilloso, es una mierda como un piano. Mucha gente con estas características, si no logra encajar en los sitios donde los educan, no acaba nunca los estudios. En mi casa, en aquella época, no lo sabían; mis padres, pobres, no tenían ni puta idea de lo que era eso. Pero ahora que me voy haciendo mayor y descubro más cosas sobre mi síndrome y sobre la superdotación, entiendo que era imposible que me centrara en algo. Hice el bachillerato sin abrir un libro y sin embargo lo aprobé todo. ¿Cómo lo hacía? No lo sé, y así me ha ido. Ahora, no le aconsejo a nadie que no estudie. Mi caso era especial.
El otro fragmento seleccionado, el de la entrevista a Sharpe, es este:
—¿Es verdad que escribió su primer libro, Reunión tumultuosa, en tan sólo cuatro días?
—Totalmente, aunque no tenía la más mínima idea de lo que iba a salir. Simplemente me encontré al protagonista y me puse a ello. Siempre he tenido facilidad para escribir con rapidez. Wilt no lo escribí en tres días, pero sí en cuatro semanas. De hecho, escribí once libros en doce años. Después estuve una temporada sin escribir, hasta que finalmente me vine a vivir a Llafranc en 1995. Desde entonces he escrito cuatro libros más. La verdad es que siempre me ha sorprendido el éxito que han tenido mis novelas. Con todo, hace poco releía mi segundo libro, Exhibición impúdica, porque al primero lo tenía muy presente pero a éste más bien olvidado, y descubrí que era muy divertido. Mi favorito, sin embargo, es El bastardo recalcitrante.
Aquí tienes los enlaces a todas las entrevistas literarias publicadas hasta hoy:
ESCRITORES
Jordi y Oriol Llavina (escritor y cocinero, respectivamente)
EDITORES
Jan Martí (Blackie Bocks)
Ernest Folch (Ediciones B)
Ester Pujol (Grup 62)
AGENTES LITERARIOSLIBREROS
Paco Camarasa (de la librería Negra y Criminal,
además de comisario del festival BCNegra)
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La fotografía que ilustra esta noticia ha sido recortada
y adaptada al formato de nuestra web. Más abajo, en
nuestra Galería, puedes verla en su formato original.