Suelo leer dos o tres libros a la vez (mejor dicho: alternadamente). Uno intento que sea de literatura contemporánea; otro, algún clásico (mis lagunas en este sentido son más bien océanos), y, finalmente, algún título pulp que me desoxigene y me dé nuevas ideas (el pulp siempre proporciona muchas ideas creativas, sobre todo si es malo). Actualmente, estoy leyendo:
-Asesino cósmico, de Robert Juan-Cantavella. Nunca leo libros de amigos, por miedo a perderlos. Pero en esta ocasión me atreví, dado que en esta novela hay reminiscencias de literatura popular española que pensé podían proporcionarme gran placer. Acerté de pleno: es una novela hilarante, conmovedora y exquisitamente escrita. Y se nota que el gachó ha leído a sudacas. Un diez para Juan-Cantavella, la puta que lo parió.
-Doña Bárbara, de Rómulo Gallegos. No tenía ni idea de quién era Gallegos hasta hace unos meses, y menos de que había llegado a ser presidente de Venezuela. Leí la primera frase de su novela Canaima hojeándola en una librería de viejo en Buenos Aires, y quedé prendado: «Barra del Orinoco. El serviola de estribor lanza el escandallo y comienza a vocear el sondaje». Una novela que empieza así no puede ser mala. Y después, buscando por Internet, me enteré de quién era el menda y me hice con su obra más famosa, Doña Bárbara, que estoy leyendo ahora. Es un autor clasicista, dramáticamente carlinclón, pero insuperable en las descripciones. Leerle es como hacer pesas con la lengua.
-La exhalación, de Romain Gary. Otro libro que me pillé en Buenos Aires. Es una mierda de traducción, así que se puede leer como quien caga, para pasar el rato. Gary es un escritor francés muy culto, pero esta novelita la escribió en plan pulp, como un best-seller setentero. Va sobre una máquina que almacena el alma de las personas para hacerlas funcionar como energía. Apasionante, ¿verdad? Su hijo dice que es la peor novela de su padre. Pero como todos sabemos, los hijos no tienen nunca ni puta idea de lo que hablan. La novela es cojonuda.
Hernán Migoya (Ponferrada, 1971) es guionista de cómic y de cine, además de escritor. Como escritor, es autor de las colecciones de cuentos Todas putas (El Cobre) y Putas es poco (Martínez Roca), de la novela Observamos cómo cae Octavio (Martínez Roca), de dos biografías: Charles Williams. La tormenta y la calma (Glénat) y Chiqui Martí. Piel de ángel (Martínez Roca), y de la epopeya heroica Quítame tus sucias manos de encima (Norma). Como guionista de cómic, sus obras principales son Kung-Fu Kiyo, El hombre con miedo (Premio al Mejor Guión del Salón Internacional del Cómic 2002), Desalmado, Arsesino. De terrorista a Rey de España, La salida de la clase (Mejor Álbum Erótico por votación en el Salón Internacional del Cómic 2001), Julito, el cantante cojito, Olimpita y Plagio. Para el cine, ha escrito y dirigido la comedia absurda ¡Soy un pelele!, y ha escrito los guiones de Kung-Fu Kiyo, Alba (retitulado Escalofrío), Hitler in love, Macho Men y Psique.
© Alejandra Devescovi.