Estoy leyendo «en paralelo» tres libros muy interesantes. Tres ensayos. Los dos primeros sobre arte, desde una óptica, digamos, latinoamericana pasada por Nueva York: Didáctica de la liberación, de Luis Camnitzer, el artista conceptual uruguayo, y Caminar con el diablo, del curador y crítico cubano Gerardo Mosquera. El tercer libro es La novela gráfica, de Santiago García, del que he leído también hace poco un magnífico ensayito, un postfacio más bien, al Daredevil. Born again, que acaba de publicarse en España.
Julián Rodríguez (Ceclavín, Cáceres, 1968) es escritor y editor. Dirigió la revista de arte y estética Sub rosa a principios de los años noventa y actualmente es director artístico de la galería de arte Casa Sin Fin y director literario de la editorial Periférica. Como escritor, su obra ha sido publicada en diferentes sellos del grupo Random House Mondadori y se divide en tres bloques: Antecedentes (2010), que reúne sus relatos y poemas hasta el año 2000; las novelas Los improbables (2001), Ninguna necesidad (2006; Premio Ojo Crítico de Narrativa; elegida por los críticos de El País como uno de los mejores libros del año) y el volumen con tres novelas cortas La sombra y la penumbra (2002); y los textos de «no ficción» del ciclo autobiográfico «Piezas de resistencia»: Unas vacaciones baratas en la miseria de los demás (2004; Premio Nuevo Talento Fnac) y Cultivos. Adicionalmente ha inaugurado con la editorial Errata Naturae el nuevo ciclo «Piezas breves», cuyos dos primeros títulos, Tríptico (que contiene el texto «Sin biblioteca», publicado originalmente en Eñe 14 | Nueva York) y Santos que yo te pinte, acaban de aparecer en septiembre de este año.
© Corina Arranz.