Estos días me traigo entre manos dos libros con los que estoy
disfrutando mucho. Uno es la crónica vivaz y animada del espíritu
vanguardista del pasado siglo del colombiano Carlos Granés, El puño
invisible. Esta historia casi novelesca de los sucesivos fracasos
rupturistas de una sociedad adormecida deja el regusto ácido de la
inoperancia de tantos empeños bienintencionados, y también de las muchas
tonterías que ha hecho nuestra civilización, sin sacar de nada ello
lecciones prácticas. El otro es la novela de Manuel Vilas Los
inmortales. Un texto divertido, juguetón, descreido, vitalista, lleno de
ramalazos de inteligencia, y con mucha miga. No sé si este
fragmentarismo posmoderno resolverá los dilemas que se presentan a la
narrativa actual, pero Vilas hace una apuesta muy interesante. A ratos,
simultaneo estas lecturas continuadas con el repaso del magnífico
catálogo de la exposición de Daineka en la Fundación March.
Santos Sanz Villanueva (Soria, 1948) es doctor en Filología Románica, catedrático de Literatura española de la Universidad Complutense, crítico literario y autor de varios libros de referencia para el estudio de la literatura española contemporánea, como Diez novelistas españoles de postguerra. Siete olvidados y tres raros (2010), La novela española durante el franquismo (2010), El último Delibes y otras notas de lectura (2007), La Eva actual (1998), Historia de la novela social española (2 volúmenes, reeditado en 1986), Lectura de Juan Goytisolo (1980) o El siglo XX. Literatura actual, tomo 6/2 de la conocida Historia de la literatura de la editorial Ariel (1984), entre otros. Es editor de las Obras completas de Leopoldo Alas, Clarín, en la Biblioteca Castro, y ha preparado ediciones académicas de Lares y penares, de Manuel Andújar; de El mismo mar de todos los veranos, de Esther Tusquets, y de La Puerta del Sol, de Fernando Fernán-Gómez. Ha prologado libros de Miguel Delibes, José María Merino, Arturo Pérez-Reverte o Josep Pla, y ha merecido los premios Fray Luis de León de Ensayo y Fastenrath de Ensayo de la Real Academia Española.
© Cristina Sanz Ruiz.