Es una de las grandes voces de la ciencia ficción en castellano. Dos finales —El fin de la eternidad, de Isaac Asimov, y El fin de la infancia, de Arthur C. Clarke— fueron decisivos para que se decantara por este género, en el que ha alcanzado la consagración con Kalpa Imperial. Otros títulos como Tumba de Jaguares, Historia de mi madre o Tres colores demuestran también la pericia en otros temas de esta compatriota de Borges y Bioy Casares, que fue la autora elegida para inaugurar la recién clausurada Feria del Libro de Buenos Aires.