Ha vivido en capitales como
Londres y París, pero nada le hace cambiara su residencia cubana. Una de
las pocas voces que nos llegan desde la isla despliega su dominio absoluto del lenguaje en el teatro (La tierra permanente, Letras Cubanas, 1987),
la narrativa (La caja está cerrada, Letras Cubanas, 1984) y la poesía (Repasofinal, Ediciones R, 1963).