(Shangai, China, 1930 - Londres, Reino Unido, 2009)
Es un clásico de la cienciaficción —y en general, de la
literatura— contemporánea, a tal punto que su nombre ha dado lugar al
adjetivo ballardiano en alusión a la modernidad distópica y ciertos efectos psicológicos causados por el avance tecnológico. Su infancia, narrada en El imperio del sol y
llevada al cine por Steven Spielberg, estuvo marcada por el
internamiento en un campo de concentración, y sus estudios de medicina
y sus conocimientos como piloto fueron también plasmados en sus
ficciones. Después de confesar que padecía un cáncer en Milagros de vida, trabajaba con su médico en un texto experimental aún inédito cuando falleció en abril de este año.