Otro que no necesita ser presentado. Como director, ha firmado un puñado de películas inolvidables del cine español: Bienvenido, mister Marshall; El verdugo; Tamaño natural; La escopeta nacional y La vaquilla. Trabajó en siete ocasiones con Rafael Azcona, con quien se las ingeniaba para burlar la censura durante el franquismo, inventando situaciones y diálogos brillantes por su doble sentido.