Médico, políglota y cinéfilo en grado máximo, es uno de los poetas más originales de la lengua castellana, aunque escasamente conocido fuera de América. La mayor parte de su obra no fue publicada en sentido estricto, sino escrita en cuadernos que él mismo ilustraba con marcadores de colores y luego regalaba, sin guardar copia, a amigos y conocidos. Llegó a publicar sólo tres libros: Orilla, Charlie Melnik y Las constelaciones. Su muerte bajo las ruedas de un tren continúa siendo un tema de gran polémica entre sus biógrafos.