Tras Inecuaciones, Sonata para un avestruz y Cuartel de invierno, en 1999 ganó el Premio Internacional Jorge Luís Borges y el Arístides Rojas por Lo que François Villon no dijo cuando bebía, reeditado por Seix Barral como Sólo quiero que amanezca. También ha publicado Puntos de sutura (2007), y trabaja en Abejas, su próximo libro.