Lanzó con El esqueleto de los guisantes (Caballo de Troya,
2006) una feroz crítica contra el pan nuestro de la vida moderna: la
precariedad laboral. Tanto el tema como la propia estructura de esta
novela corta, en la que los blogs tienen mucho que decir, la convierten
en una buena obra generacional. Para acortar la espera de más obras
suyas, publicamos un relato.