Humor británico en estado puro. Irónico y ácido como pocos, y a menudo escatológico, en su obra se ha burlado del sistema educativo (la serie protagonizada por el profesor Wilt, su más célebre personaje), el Apartheid (fue encarcelado en Sudáfrica por ese motivo), el mundillo literario, el esnobismo de la clase alta inglesa, la burocracia y los totalitarismos. Sus fans están de enhorabuena: publicamos un adelanto inédito de sus memorias, que escribe en el pueblo catalán de Llafranç.