Allí estábamos los cinco miembros del jurado, reunidos para la deliberación final del premio Cosecha Eñe 2011: el escritor José María Merino; la directora editorial de Seix Barral, Elena Ramírez; el crítico Ignacio Echevarría, y Camino Brasa y Toño Angulo Daneri en representación de Eñe. Merino, claramente el más experimentado de todos, sugirió: «Que cada uno elija solo sus tres candidatos a máximo ganador. Ya veréis que las coincidencias serán mínimas y que con esos tres relatos por persona obtendremos más de los diez ganadores que necesitamos».
Así fue. O, mejor dicho, desatendiendo el consejo de Merino, algunos nos atrevimos a elegir cinco, ya que la calidad de los finalistas nos parecía muy buena en general como para constreñir tanto nuestras preferencias, y a partir de entonces no nos quedó más remedio que sudar la gota gorda para limitar la lista a los diez ganadores que finalmente recogemos en esta edición. Fue, pues, una discusión intensa sobre aquello que hace brillante, o no, un relato de ficción.