El demonio en paro (Calumnia vertebral)
-Señora, que está aquí el Diablo.
-¡Que Dios lo ampare!
-Señora, que no viene de perturbado.
-¿Entonces de qué viene?
-De deshonrado proletario en el paro. Parece tener fiebre.
-¡Pues que se alivie!
-Señora, da lástima verle vestido de badulaque, y oliendo a azufre recién salido de una fragua.
-¡UUFFFF! ¡Que se vaya ya mismo de esta casa!
-Señora, es como un animal que tiembla, como la pécora de los meneosde culitrán-cabaret.
-¡Paca, pásalo al corral y déjalo que baile!
-Ya lo hice señora. Las gallinas lo están picoteando.
-¡Pues que acaben con él!
-Tenga piedad, señora, de una criatura aborrecida. Tiene un cuerno roto. Como hace frío en el gallinero, está llorando. En el paramento de las mancebas sindicadas le han dado de baja. No vende lo que pregona. Su Jefe Luz-Bella le llamó la atención por no malear las conductas y no le pasa el sueldo. Todo el mundo le engaña. Los que eran antes sus amigos lo desprecian. Yo le he puesto un chubesqueencendido para que deje de temblar, señora.