Pianista: Veo que mi música te ha despertado. ¿No estarás enfadado conmigo?
Efebo: Tengo la impresión de haber escuchado todas las canciones mientras dormía.
Pianista: Probaba encontrar un orden preciso para cada nota. De hecho, llevo días intentándolo.
Efebo: Ahora entiendo el motivo de mis pesadillas.
Pianista: Sé que te molestará que lo diga, pero no deberías andar buscando siempre una explicación a cada cosa. Hazte a la idea de que ya no eres un niño. ¿Recuerdas lo que me prometiste?
Efebo: Con la que te está cayendo, no es de extrañar que quieras recuperar ya tu parte.
Pianista: No te apures todavía por eso.Sólo trato de hacer bien mi trabajo.
El joven efebo se mira en el espejo y se pone una peluca cubriendo así su otro pelo.
Efebo: Voy a salir. Tengo una práctica con los energúmenos de mi clase. ¿Esperarás a que vuelva?